Se acerc despacio, con ojos cerrados vi la perfeccin del sol metindose a travs de la ventana abierta. Compar esa imagen con su boca ansiosa, y advin el momento hmedo y tremendo, que ahogue el fuego que desde su vientre le quemaba la garganta. Con sus labios tersos, rescat la llave de ese instinto nuevo que desde su infancia espi en silencio. Y con su lengua firme, abri la puerta de un oscuro cielo y en un slo beso, encontr la fuerza que arroll el misterio, Pero nunca ms volvo a besar a nadie por miedo al silencio con el que esa tarde respondi su espejo.
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