la locura nunca tuvo maestro para los que vamos a bogar sin rumbo perpetuo en cualquier otra direccion con tal de no domar los caballos de la exaltacion.
La rutina hace sombra a las pupilas, que se cierran a los disfrutes que nos quedan.
Avalancha, Avalancha .. Avalancha, Avalancha .. Avalancha, Avalancha .. Avalancha, Avalancha ..
necesitimos el valioso tiempo que abandonas sin saber que cojones hacer con el nosotros somos la comida y alguien esta efectivamente hambriento
no hay retorno a la conciencia tras el desvario del amor tempestuoso
Avalancha, Avalancha .....
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